El texto permitirá que los vehículos de transporte con conductor (VTC) puedan seguir prestando servicios urbanos en Cataluña a partir del 30 de septiembre. Es la fecha en la que decae el Real Decreto Ley 13/2018 del gobierno español, que regula la movilidad de estos vehículos en las ciudades.

El Decreto ley tendrá una vigencia de dos años prorrogable a otros dos, hasta poder disponer de una nueva ley.

Los ayuntamientos y el Área Metropolitana de Barcelona son los encargados de otorgar las autorizaciones de las VTC. Será una autorización catalana con nuevos requisitos:

  • Ser titular de una autorización de VTC domiciliada en Cataluña, cuyo vehículo haya sido adscrito durante al menos el último año.
  • Las VTC tendrán que disponer de un seguro que cubra hasta 50 millones de euros la responsabilidad civil por daños que puedan sufrir los viajeros, análoga al seguro requerido a los taxistas.
  • Los conductores deben estar en posesión del permiso de conducción de la clase B o superior con al menos dos años de antigüedad.
  • Los ayuntamientos podrán exigir a los conductores formaciones específicas relacionadas en el ámbito territorial.
  • La longitud mínima de las VTC debe ser de 4,90 metros.
  • En el caso de vehículos nuevos, sólo se admitirán con los distintivos 0 y ECO.

La reglamentación mantiene requisitos ya vigentes, como:

  • Debe transcurrir un intervalo de tiempo mínimo de 15 minutos entre la contratación y la prestación del servicio.
  • No pueden circular por las vías públicas en busca de clientes ni propiciar la captación de viajeros que no hayan contratado previamente el servicio.